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Ecologistas en Acción reclama más protección para Boadilla tras los incendios

La organización considera insuficiente la limitación aprobada por la Comunidad de Madrid y reclama que las medidas de protección se extiendan a las zonas próximas a los terrenos afectados por el fuego

La recuperación de las zonas naturales afectadas por los grandes incendios de este verano ha abierto un nuevo debate en la Comunidad de Madrid sobre la actividad cinegética y la protección de la fauna superviviente. En Boadilla del Monte, Ecologistas en Acción reclama a la Comunidad de Madrid que amplíe las restricciones a la caza en los terrenos próximos a las áreas calcinadas de la Sierra Oeste.

La petición se produce después de que la Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal aprobara una resolución por la que se limita la actividad cinegética durante la temporada 2026-2027 en los terrenos afectados por el incendio de la Sierra Oeste. La medida establece la prohibición de cazar en las parcelas de los cotos que hayan resultado quemadas, tanto durante la media veda como durante la temporada general. Sin embargo, la propia resolución precisa que la restricción no se aplica a las superficies de esos cotos que no hayan sido afectadas directamente por el fuego.

Para Ecologistas en Acción, este planteamiento resulta insuficiente porque la fauna que ha logrado sobrevivir al incendio no permanece necesariamente dentro del perímetro calcinado. Los animales pueden desplazarse hacia zonas verdes próximas en busca de alimento, agua y refugio, precisamente aquellas áreas que quedan fuera de la prohibición establecida por la Comunidad de Madrid.

Boadilla, en el centro de la reivindicación

La organización ecologista considera especialmente relevante el caso de Boadilla del Monte por su proximidad y conexión con distintos espacios naturales protegidos. Parte del término municipal está integrado en el entorno del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama, un espacio de elevado valor ambiental que forma parte de la red de protección de la Comunidad de Madrid.

Ecologistas en Acción sostiene que la recuperación de la fauna después de un incendio debe abordarse teniendo en cuenta la continuidad del territorio y no únicamente las parcelas que han quedado directamente afectadas por las llamas.

En este sentido, la organización reclama que la suspensión de la actividad cinegética alcance también a las zonas situadas alrededor de los terrenos incendiados. Su propuesta contempla establecer un perímetro adicional de al menos 20 kilómetros alrededor de las áreas afectadas.

El objetivo, según la organización, sería garantizar la conexión entre distintos espacios protegidos y facilitar que los animales desplazados por el fuego puedan encontrar zonas de refugio sin quedar sometidos inmediatamente a nuevas presiones.

Una resolución que protege las zonas quemadas, pero no todo su entorno

La decisión de la Comunidad de Madrid afecta a una superficie importante. Según los datos recogidos en la resolución, el incendio de la Sierra Oeste afectó a terrenos cinegéticos pertenecientes a decenas de cotos, con unas 19.512 hectáreas de superficie cinegética afectada.

La Administración regional justifica la limitación de la caza por la necesidad de favorecer la recuperación de las especies que hayan podido verse afectadas por el incendio. La medida se mantendrá durante la temporada cinegética 2026-2027 y podría modificarse si posteriormente se detectaran daños o un incremento significativo de determinadas poblaciones cinegéticas.

El desacuerdo de los ecologistas se centra, por tanto, no tanto en la existencia de la prohibición como en su alcance territorial.

La organización considera que establecer el límite exclusivamente sobre las parcelas quemadas no tiene en cuenta los movimientos naturales de la fauna después de una catástrofe de estas dimensiones.

El Parque del Guadarrama como corredor natural

En el caso de Boadilla, el debate adquiere especial relevancia por la presencia del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y por su conexión con otros espacios de la Red Natura 2000.

La propuesta de Ecologistas en Acción pretende precisamente que esa continuidad territorial se tenga en cuenta a la hora de establecer las restricciones. Según la organización, la protección de la fauna no debería detenerse en la línea que separa una parcela quemada de otra que ha quedado intacta.

La petición también se enmarca en una reclamación más amplia de Ecologistas en Acción, que ya había solicitado a la Comunidad de Madrid medidas adicionales después de los incendios y había planteado la necesidad de extender las limitaciones a las zonas próximas a las áreas afectadas.

La caza en Madrid afronta una temporada marcada por los incendios

La polémica llega además en el comienzo de una temporada cinegética condicionada por los graves incendios registrados durante el verano.

La Comunidad de Madrid mantiene para 2026-2027 su regulación ordinaria de la actividad cinegética, aunque ha introducido las restricciones específicas para los terrenos afectados por el incendio de la Sierra Oeste. En el caso de la tórtola europea, por ejemplo, la Administración regional establece una autorización limitada a determinados cotos y fechas concretas.

Ecologistas en Acción, por su parte, defiende una interpretación más amplia de las medidas de protección y reclama que se tenga en cuenta el impacto de los incendios sobre el conjunto del ecosistema.

La cuestión que queda abierta es si la recuperación de las zonas quemadas debe limitarse estrictamente a los terrenos calcinados o si, por el contrario, las administraciones deberían establecer un área de protección más amplia que incluya los espacios naturales próximos.

Una decisión que también afecta al entorno de Boadilla

La petición de los ecologistas coloca a Boadilla del Monte dentro del debate sobre cómo gestionar la fauna y los espacios naturales madrileños después de una de las mayores catástrofes ambientales registradas en la región.

Por ahora, la resolución autonómica establece una protección específica para las parcelas afectadas por el fuego, mientras que Ecologistas en Acción reclama ampliar esa protección a las zonas colindantes y, específicamente, solicita una moratoria de la actividad cinegética en los cotos de Boadilla.

La organización considera que esta medida permitiría ofrecer un periodo de recuperación a las poblaciones animales desplazadas por los incendios y reforzar la conectividad entre los espacios naturales protegidos.

El debate queda así abierto entre dos planteamientos: mantener la protección vinculada estrictamente a las zonas quemadas o ampliar temporalmente las restricciones a un territorio más extenso para facilitar la recuperación del ecosistema y de la fauna superviviente.

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