El Jaque Mate Boadilla conquista la Liga Madrileña Sub-16 por equipos
El club Jaque Mate Boadilla vuelve a situarse entre las referencias del ajedrez madrileño gracias al brillante triunfo logrado en el Campeonato Sub-16 por Equipos de Madrid 2025-2026. Un grupo de jóvenes jugadores ha conseguido proclamarse campeón tras una competición exigente y marcada por cambios importantes en el formato.
Después de varias temporadas sin grandes éxitos colectivos en categorías de base, esta nueva generación de ajedrecistas ha devuelto al club a la primera línea autonómica. La entidad atraviesa un periodo de renovación, pero los recientes resultados confirman la buena salud deportiva del proyecto. A los dos ascensos logrados por equipos del club en liga se suma también el título Sub-20 conseguido por Javier Cuadrado, reforzando un curso especialmente positivo para la cantera.
La competición estrenaba este año un nuevo sistema de juego tras no funcionar la fórmula aplicada la temporada anterior, basada en jornadas semanales con dobles enfrentamientos cada sábado. En esta ocasión, la federación apostó por concentrar todos los encuentros en una sola jornada y con ritmos de juego más rápidos, un cambio que exigía máxima concentración y regularidad.
El equipo partía como tercer cabeza de serie, pero terminó superando todas las expectativas. En doce enfrentamientos únicamente cedieron una derrota por la mínima, una muestra de la solidez y competitividad de un grupo que destacó tanto por su nivel ajedrecístico como por su fortaleza mental.
La plantilla campeona estuvo formada por Martín Escudero, Gabriel Ibáñez, Mario Sánchez y Alejandro Bartolomé, cuatro jugadores menores de 16 años con un nivel Elo comprendido entre 1850 y 2000 puntos. Al frente del equipo estuvieron Daniel Ibáñez como capitán y Damián Sánchez como delegado, encargándose ambos de la coordinación y de todos los aspectos organizativos durante la competición.
El éxito tiene además una historia especial detrás. La participación en el campeonato se decidió prácticamente en el último momento y, ante la ausencia de una estructura técnica consolidada en la nueva directiva, fueron las propias familias quienes tomaron la iniciativa. Los padres gestionaron las inscripciones, resolvieron cuestiones administrativas sin disponer inicialmente de las claves necesarias y asumieron incluso algunos costes de su propio bolsillo para que el equipo pudiera competir.
Ese esfuerzo colectivo terminó convirtiéndose en una de las grandes historias del ajedrez madrileño de base esta temporada, culminando con un título que confirma el enorme potencial de esta nueva generación del Jaque Mate Boadilla.
